La felicidad es definida por la RAE como un estado de grata satisfacción espiritual y física (2026), y es utilizada dentro del lenguaje para describir un momento o un estado emocional, sin embargo, en los últimos años también ha sido empleada como un indicador para señalar la calidad del desarrollo y vida de las personas. Es por eso por lo que, con la finalidad de reconocer la relevancia de la felicidad en el bienestar de la ciudadanía, la ONU declaró el 20 de marzo como el Día Internacional de la Felicidad. Definir a la felicidad como un indicador social ha significado un reto en el cómo transformar el término en indicadores cuantificables. Actualmente existen índices que congregan indicadores que se consideran son importantes para describir una vida satisfactoria, como el Índice de Felicidad Bruta (FIB) desarrollado por el Reino de Bután en 1972 o el Better Life Índex de la OCDE (Yturralde,2023), sin embargo, no se ha definido un compendio universal de indicadores o instrumentos metodológicos que cuantifiquen la felicidad. Por su parte, la ONU publica desde el 2012 un informe anual que busca clasificar los países del mundo según su nivel de felicidad a partir de indicadores como: el PIB per cápita, la esperanza de vida, el apoyo social, la libertad para tomar decisiones, la generosidad y la corrupción. Esto con la finalidad de aportar a la definición clásica de desarrollo que busca medir el progreso, y conocer más a fondo las necesidades de los países. En el informe publicado en marzo del 2026, México se posicionó en el lugar número doce de la clasificación mundial, mientras que en 2025 México se posicionó en el lugar número diez. Los primeros tres lugares de la lista están ocupados por Finlandia, Islandia y Dinamarca. Para la recopilación de indicadores en Mexico, además de la encuesta base del instrumento, se hizo uso de la encuesta ENBIARE (INEGI) del 2021 para el desarrollo del análisis sobre el uso de redes sociales en la salud mental. En México, INEGI recopila indicadores socioeconómicos para crear un indicador de bienestar, y aunque esta recopilación no es oficial, aporta al análisis de la calidad de vida de las personas, que está estrechamente relacionado con la salud mental de la población. Además, existen instrumentos como la ya mencionada encuesta ENBIARE (Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado), cuyo objetivo es medir el bienestar y progreso, sin embrago la inconsistencia en la actualización de información y en la muestra del instrumento resultan un obstáculo para el análisis. Durante el 2021, Coahuila se situó en tercer lugar en satisfacción de vida, y en el lugar número once en porcentaje de personas con síntomas de depresión. En total, Coahuila se encontró entre los mejores promedios de satisfacción con la vida y balance anímico. Aunque de forma municipal no es posible hacer uso del instrumento, en Torreón, el nivel de satisfacción de vida se puede estimar a través de los indicadores socioeconómicos, que sitúan al municipio en el lugar 2,443 de 2,469 con respecto a rezago social, lo que pone a Torreón como uno de los municipios con menos rezago social del país. La producción de información que permita crear un balance para conocer el bienestar y satisfacción de la población a nivel municipal es importante para conocer cómo el contexto de vida de los habitantes afecta la salud emocional de la población, así como para identificar agentes externos que también interfieren en esto. Aún queda mucho por establecer para lograr una medición satisfactoria de los factores cualitativos en los indicadores sociodemográficos, sin embrago, fechas como el Día Mundial de la Felicidad hacen énfasis en la importancia del estudio integral del bienestar para acercamos a un análisis social más real.
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